Durante 24
días, este equipo se embarcará con el objetivo de "contribuir al
conocimiento de la ecología y el estado de las poblaciones de atún rojo
atlántico (Thunnus thynnus)
Un total de 23 científicos y técnicos pertenecientes a los
Centros Oceanográficos de Baleares, Canarias y Málaga del Instituto
Español de Oceanografía (IEO), AZTI-Tecnalia y al Centro de Estudios
Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) ensayan a partir de este jueves una
nueva metodología para evaluar el estado de las poblaciones de atún rojo
a bordo del buque Ramón Margalef del IEO.
Durante 24 días, este equipo se embarcará con el objetivo de
"contribuir al conocimiento de la ecología y el estado de las
poblaciones de atún rojo atlántico (Thunnus thynnus) con el fin último
de aportar bases científicas para una mejor gestión de la especie", en
el marco de la campaña de investigación oceanográfica 'Evaluación de la
población de atún rojo Atlántico que se reproduce en el Mediterráneo
occidental' (ATAME).
La campaña, que muestreará unas 250 estaciones en aguas del Mar
Balear, pretende obtener los datos necesarios para estimar la viabilidad
de llevar a cabo la evaluación del stock reproductor de atún rojo
desovante en el área de puesta del Mar Balear mediante la aplicación de
métodos independientes de las capturas pesqueras.
Para ello, se determinará la abundancia y distribución espacial
horizontal y vertical de huevos y larvas de atún rojo; se determinará la
abundancia y distribución espacial de potenciales predadores; se
caracterizará el escenario hidrográfico en ese periodo y área para
determinar las tasas de mortalidad diaria de larvas de atún rojo en sus
distintas fases de desarrollo; y, por último, se obtendrán muestras para
el estudio de la ecología trófica de fases larvarias y prejuveniles de
atún rojo.
Asimismo, se realizará un muestreo continuo de huevos a dos metros
de profundidad, mientras el barco esté en ruta, para disponer en tiempo
casi real de información sobre concentraciones de huevos en el área.
Por último, se caracterizará la hidrografía de la zona gracias a una
roseta de botellas oceanográficas.
El proyecto ATAME, financiado por el Plan Nacional de I+D+i de la
Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación del
Ministerio de Economía y Competitividad, tiene una duración de tres años
--entre 2012 y 2014--, y nace tras la propuesta de la Comisión
Internacional para la Conservación de los Atunes Atlánticos (ICCAT) en
la que anima a la comunidad científica al desarrollo de nuevas
aproximaciones metodológicas que mejoren los resultados de las
evaluaciones, proporcionando datos más fiables y robustos, en pro de una
más acertada política de conservación del atún rojo.
El estado actual de la especie sigue siendo "preocupante", según
los responsables del proyecto, ya que "las evaluaciones indican que la
biomasa de reproductores ha disminuido progresivamente desde los años
70, a pesar de que los modelos de proyección aplicados recientemente se
muestran más optimistas, pues algunos de ellos sugieren una lenta
recuperación de la población".
Fuente: www.ecoticias.com